La SEN subraya la importancia de respetar el cronotipo individual y alerta de las consecuencias neurológicas de la falta de sueño. Más del 48% de la población adulta en España no tiene un sueño de calidad, y cerca de un 20% padece insomnio crónico, e incitar o imponer rutinas de sueño restrictivas o inadecuadas puede agravar aún más este problema.
